MUSICOTERAPIA, INTERDISCIPLINA Y PRÁCTICA PROFESIONAL
Postulando que la musicalidad es la matriz de la humanización, en tanto materia y envoltura del vínculo en el que existimos, nos arriesgamos a afirmar que la producción de discurso estético es su consecuencia. Los intercambios primordiales humanos poseen una materia sonora fundante cuyo tramado enlaza cuerpo y palabra.
El andamiaje de la subjetividad posee básicamente tres dimensiones de la experiencia humana: sonora, corporal, verbal. He aquí el cuestionamiento epistemológico al modelo binario que explica el devenir sujeto en un proceso del cuerpo a la palabra donde no hay noción de sonoridad, sino que ésta se reduce a una manifestación corporal o es apenas el vehículo donde viaja la palabra.
Tanto la voz como el cuerpo se constituyen en dos núcleos fundamentales de la praxis musicoterapéutica.
Es imposible prescindir del cuerpo y de la voz en la clínica de todas las prácticas existentes. No sería humano. Pero si es muy diferente la interpretación y la intervención que con el cuerpo y la voz – o a pesar de ellos – se juegan en cada escena terapéutica y en cada intercambio interdisciplinario.
En estos tiempos de la clínica, la modalidad digital permite sostener lo imprescindible e impostergable, las voces, los discursos, los cuerpos, las sonoridades, para que estos sean presencia.
En el espacio mediatizado, creado entre los cuerpos distantes físicamente pero presentes, la escucha de la sonoridad y la musicalidad es salutogénica.
La musicoterapia propone una escucha especializada de las producciones humanas que consideramos discurso estético por su sentido y no por su artisticidad.
El lenguaje digital que nos incluye o nos excluye viene a revelar equívocos y a develar novedades nada nuevas, como la influencia nodal de la dimensión sonoromusical en la producción de subjetividad. Dimensión irreductible al cuerpo y a la palabra. Confirmación de la pluralidad de lenguajes por sobre la noción “del lenguaje”. Casi que estos tiempos nos llevan a ejercer el derecho a tener voz, además de cuerpo y palabra.
Desde un enfoque subjetivante en el contexto clínico, lo que integra es el encuentro. La escucha, la presencia, el tiempo y el espacio son propios del camino sinuoso de la clínica. Interdisciplinariamente vamos tejiendo enlaces que seguramente continuaremos desarrollando para comprender más y mejor; proveer experiencias saludables.
CASAL PASSION, V. y GIACOBONE, A. (2021) La Voz y el Cuerpo en la Clínica. En Congreso AASM 2021. Construcción colectiva de políticas sanitarias en tiempos de incertidumbre. Argentina. (ISBN N* 978-987-45937-6-4)
Índice del libro aquí: https://aasm2021.com/img/indice-libro-aasm-2021.pdf